viernes, 26 de abril de 2013

Media parte y … gracias



“Nunca pensé que se podía esperar tanto en una cola”, ese era el pensamiento que rondaba mi cabeza mientras escuchaba el ruido proveniente del estadio, bueno, si a eso se le podía llamar una cola, era más bien un batiburrillo de gente en torno a un par de ventanillas intentando sacar las entradas para ver un Inter – Cagliari que ya había comenzado hace unos minutos.

Alrededor de una hora antes de que ese pensamiento asaltase mi cabeza, salí del hotel, el trayecto hasta el estadio estaba ya aprendido, pues esa misma mañana había realizado la visita al estadio. No tenía perdida, cogí el metro, me pare en la estación de Lotto y recorrí andando el trayecto que separaba la estación del estadio, del Giusseppe Meazza. Mientras caminaba poco a poco iba sintiendo una sensación de nerviosismo, pues no era para menos, iba a disfrutar de un partido en uno de los campos míticos del fútbol europeo, aunque el rival de esta ocasión no fuera de tanta enjundia.  El ambiente poco a poco se fue envolviendo de esa mística que tienen los alrededores de un campo de fútbol antes de los partidos, los tenderetes con sus bufandas y banderas, los puestos de comida rápida, los sonidos de las trompetas y turutas de los aficionados. Con todo este ambiente el nerviosismo iba en aumento, hasta que llegó el momento de comprar la entrada.

jueves, 11 de abril de 2013

Una bufanda talismán




¿Quién no ha tenido alguna vez alguna prenda txuriurdin que nos ha servido de talismán en más de una ocasión y una bonita historia que contar detrás de ella?

El de este fin de semana es uno de los viajes más bonitos de toda la temporada. Vallecas es un lugar especial, un campo humilde con ambiente inigualable en toda la Liga, ya que la del Rayo es, sin duda, una de las mejores aficiones que existen en el fútbol. Es realmente espectacular su manera de animar, pase lo que pase en el campo. Lo vimos en Anoeta cuando su equipo cayó goleado mientras su hinchada no dejaba de animar, pero en Vallecas es aún más especial, una auténtica gozada.